Skip to main content

Rodrigo Londoño habló de violencia sexual y trabajos crueles contra los secuestrados [VIDEO]

En medio de su intervención, el exjefe de las Farc aceptó también que a los secuestrados los “sancionaron” a las personas con trabajos contrarios a su voluntad.

ExFarc - Cortesía

 

En el tercer y último día de audiencia de reconocimiento de las Farc, que versó sobre las ‘Privaciones de la libertad con fines de control territorial’, el último líder de la cúpula de las Farc, Rodrigo Londoño, reconoció los hechos de violencia sexual cometidos durante el secuestro a sus víctimas.

 

“No fue una política de la organización (…) pero hubo hechos de violencia sexual en ejercicio de control del territorio” y expresó Londoño que resulta inaceptable haber incurrido en “prácticas que llegamos a considerar necesarias como el uso de cadenas y largas caminatas”.

 

Expresó el exguerrillero que “al escuchar a las víctimas comprendemos ese dolor que infringimos. Llegamos a la conclusión que sancionar a personas con trabajos contrario a su voluntad no es válido ni es ético (...), sé y reconozco que con estas prácticas generamos estigmatización en víctimas y territorios”.

 

En medio de su intervención, el exjefe de las Farc aceptó también que a los secuestros los “sancionaron” a las personas con trabajos contrarios a su voluntad.

 

“No es válido ni es ético obligar a nadie a trabajar en arreglos de carreteras, transportar combatientes o, incluso, a hacer labores de campo”, mencionó Londoño.

 

Más temprano, la JEP arrancó la diligencia permitiendo que un grupo de víctimas expusieran el sufrimiento que han padecido a lo largo de los últimos años.

 

Vladimiro Bayona fue la primera víctima que tomó la palabra este jueves en la audiencia de reconocimiento. Su hijo Alexander fue secuestrado junto con su compañero de estudios Alberto González García, el 18 de marzo de 2000, en Palmira, Valle del Cauca.

 

En su intervención, Bayona le pidió al último secretariado de las Farc-EP, que compareció ante la justicia para reconocer su responsabilidad frente al secuestro que le dijeran dónde había quedado el cuerpo de su hijo.

 

“Mi presencia aquí es con un solo fin: poder cerrar ese duelo (…), la verdad única no existe y es difícil encontrarla. Son ustedes los únicos que portan esa verdad”, dijo Bayona en su intervención.

 

El hombre se dirigió a Pablo Catatumbo Torres Victoria y le dijo: “Yo lo perdonare el día que usted me diga: ‘Vladimiro, encontramos los restos de su hijo para darles cristiana sepultura’. Es lo mínimo que puedo pedir”.

 

Aura Saavedra fue la segunda víctima que tomó la palabra e indicó que estaba en ese recinto “a nombre de un país que exige verdad”, dijo la mujer quien es hija de Osser Saavedra, secuestrado el 8 de marzo de 2005 en La Uribe, Meta, y posteriormente desaparecido.

 

En su intervención la mujer pidió claridad sobre la situación que afrontaban las mujeres embarazadas en cautiverio, toda vez que: “la compañera sentimental de mi padre estaba embarazada”, dijo.

 

“Ustedes son los encargados de desequilibrar y destruir la vida de miles de niños que hacían parte de las familias de los secuestrados. Lograron parar miles de sueños”, concluyó Saavedra.

 

Entre tanto, Menfis Molano, hija de Jesús Antonio Molano, también secuestrado por el Bloque Oriental de las Farc- EP en La Uribe Meta el 8 de marzo de 2005 y quien se encuentra desaparecido desde entonces, pidió “un reconocimiento real, no simbólico, tan real como las personas que fueron secuestradas, desaparecidas, torturadas y asesinadas por ustedes”, dijo.

 

La mujer destacó en su intervención que los actos cometidos por las Farc “no fueron errores humanos y estos no se pueden corregir”. 

 

Por su parte, Olga Esperanza Rojas, esposa del sargento José Vicente Rincón, secuestrado en noviembre de 1992, relató que la venganza de las Farc fue tan atroz que “no tiene nombre… no hay como describirlo”.

 

Denunció que ha sufrido discriminación e incivilización por parte de la Comisión de la Verdad y de la Unidad de Búsqueda para procurar verdad en su caso. “Necesitamos que las víctimas de la Fuerza Pública sean representadas, por lo que pedimos la apertura un macrocaso para atender sus demandas de justicia” pidió. 

 


ECONOMIA

JUDICIAL